La Coctelera

En las dos Orillas

Nosotras que nos queremos tanto. Magazzin loco con todo.

5 Junio 2011

Al último poeta del Queso Gamonedo: Don Rosendo Asprón

Hoy y por mucho tiempo mas la tristeza estará presente en mi vida, se que él nos nos quería ver tristes. Cuando alguién se va para siempre, siempre se queda y se quedará. Nunca se marcha la gente si los recordamos con alegría, cosa que será díficil por estos días.
Un día en la mesa de su cocina, en Bobia de Abajo (Onís-Asturias), copié esta poesía que él me dictó para tenerla escrita:

"Si sientes tocar las camapanas

no preguntes si quiera por quien

es Rosendo que va de viaje

y lo llevan al número cien.

Los amigos que yo conocí,

los amigos que yo dejé atrás

yo les pido que nunca me olviden

y que vengan a mi funeral.

A la gloria no voy a subir

porque nunca fuy yo de los buenos.

No me mandes flores ni lloreis por mi

que suene alguna gaita como me gustaba a mi."

Querido tío así será, como tu escogiste; lo siento muchísimo hoy mis lágrimas son por tí, habrá que dejar pasar el tiempo que todo lo cura y lo transforma.

 

Gracias por tu cariño y por ser un gran paisano,  un pastor cojonudo y un poeta antológico. Y gracias por tu último Queso Gamonedo que no dió tiempo a que madurara.

Te quiero mucho.

 

____________________

Quiero agradecer por la foto de mi tío al autor de Blog "Llobin del Puertu", de donde la tomé prestada.

 

servido por enlasdosorillas sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Escribe tu comentario


Sobre mí

Nosotras que nos queremos tanto estamos en dos orillas distantes, el mar Atlántico por medio no nos separa al contrario nos une. Contamos historias de una y otra orilla.

19/01/07

490x392px - 32.4 KB
Sólo quien emigra puede llegar a comprender que se añore el sabor de una arepita o el olor de una fabadita.
Sólo quien emigra puede llegar a comprender las lágrimas ante una hallaca o la sonrisa ante una rica paella.
Sólo quien emigra lleva dos sabores en el corazón y puede comprender que es tan exquisito una cachapa con quesito de mano como un bocata de chorizo español
Sólo quien emigra estraña tanto la rica sazón del ají dulce como el aromático gusto de un pimentón español
Sólo quien emigra puede entender la necesidad de comer diablitos, aunque en Venezuela jámas los consumiera.
Sólo quien emigra lleva en su piel, su esencia, los dos sabores, las dos sazones, los dos amores que significan las dos orillas
La Luya

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?