La Coctelera

En las dos Orillas

Nosotras que nos queremos tanto. Magazzin loco con todo.

19 Diciembre 2006

El placer de comer el asado negro de Gladys Naranjo

En la avenida Lisandro Hernández, de Villa de Cura (Estado Aragua), usted encontrará el sabor especial del asado negro admirado incluso por comensales provenientes del interior del país, quienes encuentran en el restaurante "El Sazón de Mi Casa" el lugar perfecto para disfrutar de la gastronomía criolla.

Preparar un buen asado negro puede llevarle hasta 5 horas, pues el trabajo comienza con la limpieza minuciosa y cocción primaria de la carne conocida como muchacho, que será condimentada a su gusto con sal, ajo machacado, salsa inglesa, papelón o seis cucharadas de azúcar y una vez aliñada, el próximo paso consiste en disponer un sartén con suficiente aceite para ir dorando la carne dándole vueltas constantemente.

El secreto del asado preparado en el restaurante "El Sazón de Mi Casa" está en manos de Gladys Naranjo, quien, junto a un grupo de muchachas –en su mayoría familia-, se levanta bien temprano para adquirir los ingredientes que darán vida a su negocio durante el día: "Después que la carne está dorada, se procede a licuar pimentón, ají y cebolla, para, luego de cierto tiempo de cocción, darle el toque final con dos maltas, aunque hay algunas personas que lo aderezan con vino".

Gladys Naranjo, junto a Milagros Naranjo, Martha Ávila, Nicolasa Villanueva y Leida Naranjo, destacaron las bondades de este plato que durante todo el año es servido en el restaurante con puré, arroz blanco, ensalada, espaguetis, caraotas y tajadas, según el gusto del cliente. Con la adquisición de una carne de muchacho sustanciosa, es posible servir hasta 10 platos, a razón de dos rodajas cada uno, que sin duda alguna encantará el paladar de quien lo deguste.

En la actualidad no hay familia venezolana -principalmente en la capital- que no conozca o prepare un asado negro. Es una verdadera delicia degustarlo tierno y jugoso, bañado en su salsa oscura. Prepararlo impregnará su hogar de un aroma exquisito y reconfortante. Su elaboración requiere tiempo, pero por encima de todo mucho cariño y paciencia para obtener el resultado deseado: Rebanadas de carne suaves, tiernas, bien cocidas pero jugosas, con una cubierta casi negra, y bañadas en una salsa oscura con un toque entre amargo y dulce.


MÚLTIPLES FORMAS

La elaboración de este plato venezolano tiene muchas variaciones, pues cada familia le da un toque que lo diferencia: Le agregan más de esto, menos de aquello, añaden vegetales o aceitunas, unos lo maceran desde el día anterior a su preparación, otros lo condimentan al momento de cocinarlo o le agregan vino a la salsa. En fin, muchas son las variaciones en el proceso de cocción, pero definitivamente la familia Naranjo, y especialmente Gladys, es la viva muestra de esas personas silenciosamente famosas en la cocina.

Fuente: Revista Intermezzo (Diario El Aragueño)

servido por enlasdosorillas 4 comentarios compártelo

4 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Antonio Alviárez

Antonio Alviárez dijo

¡Que bueno!... Se me hace la boca agua.
Saludos

19 Diciembre 2006 | 10:13 PM

rene maritza diaz

rene maritza diaz dijo

estoy muy contenta de poder comunicarme con uds yo soy de villa de cura

21 Enero 2008 | 08:11 PM

Mariant jose Noguera

Mariant jose Noguera dijo

ME GUSTA MUCHO EL ASADO,ES UNO DE MIS PLATOS FAVORITOS, ES UN ORGULLO PARA MI QUE EN MI PUEBLO LO HAGAN TAN BIEN, VIVO EN VILLA DE CURA , LES FELICITO POR TENER TAN BUEN SASON, MIL FELICIDADES.

21 Enero 2008 | 11:30 PM

yumey sojo

yumey sojo dijo

me encanta el asado negro, mi mama lo prepara muy rico pero no le queda tan negrito como los de la foto, pero igual me gusta

10 Octubre 2008 | 10:46 PM

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Sobre mí

Nosotras que nos queremos tanto estamos en dos orillas distantes, el mar Atlántico por medio no nos separa al contrario nos une. Contamos historias de una y otra orilla.

19/01/07

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Sólo quien emigra puede llegar a comprender que se añore el sabor de una arepita o el olor de una fabadita.
Sólo quien emigra puede llegar a comprender las lágrimas ante una hallaca o la sonrisa ante una rica paella.
Sólo quien emigra lleva dos sabores en el corazón y puede comprender que es tan exquisito una cachapa con quesito de mano como un bocata de chorizo español
Sólo quien emigra estraña tanto la rica sazón del ají dulce como el aromático gusto de un pimentón español
Sólo quien emigra puede entender la necesidad de comer diablitos, aunque en Venezuela jámas los consumiera.
Sólo quien emigra lleva en su piel, su esencia, los dos sabores, las dos sazones, los dos amores que significan las dos orillas
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